Potrerillo de Santa Teresa

Un paseo obligado

La Estación Biológica Potrerillo de Santa Teresa integra, junto a la Laguna Negra, una de las Áreas Protegidas del Uruguay, gestionada por PROBIDES. En sus 715 hectáreas coexisten bañados, montes indígenas, praderas y costas arenosas y una importante variedad biológica, registrándose más de 150 especies de aves, 30 anfibios y reptiles, 27 de mamíferos y más de 380 especies de flora. También tiene su valor arqueológico, ya que en uno de sus “cerritos de indios” se excavó en 1995 la tumba de una indígena enterrada hace más de 2500 años junto a su perro.

¿Cómo llegar?

El Potrerillo se encuentra en la margen nordeste de la Laguna Negra, frente a la entrada del Parque Nacional Santa Teresa (ruta 9 km 302).

¿Cómo y cuándo se puede ingresar?

Los visitantes que quieran ingresar con su vehículo propio pueden ingresar a Potrerillo de Santa Teresa los miércoles y sábados a partir de las 17 horas. Es necesario llamar con anticipación a PROBIDES al 4472 8021 o 4482 5005 para coordinar el ingreso y visita. El recorrido dura aproximadamente 3 horas, en compañía del guardaparques, a través de los senderos acondicionados a tales efectos. El ingreso con vehículo propio no tiene costo.

Si no cuentas con vehículo propio o quieres ingresar con un guía especializado puedes contactar a alguna de las empresas que aparecen al final de este artículo.

Centro de visitantes

La Estación Biológica cuenta con un Centro de Visitantes donde se encuentran una maqueta del predio, paneles con información sobre los recursos naturales y culturales del área y su región de influencia, así como una muestra de piezas arqueológicas. Se ofrecen caminatas guiadas por personal especialmente capacitado. Un observatorio de aves brinda un sitio cómodo y adecuado para poder apreciarla gran diversidad de especies del bañado. 

Bañados

Las tierras bajas e inundables del Potrerillo están ocupadas por extensos bañados que drenan hacia la Laguna Negra, los cuales cumplen un papel importante como reservas de agua dulce y en la regulación de las crecientes al actuar como “esponjas” reteniendo el agua de lluvia y la que proviene del desborde de ríos y arroyos.

Este ambiente complejo brinda numerosos sitios de refugio, alimentación, nidificación y cría para más de 60 especies de aves acuáticas, tanto residentes como migratorias. Las más comunes son garzas, chajá, pico de plata, cuervillos o mazaricos y diversas especies de patos. El bañado también es el hogar de la ranita de zarzal cuyo canto, al oído humano, suena como un “plic-plic”, y de la ranita hocicuda, de canto similar al de los grillos.

Carpinchos en Potrerillo de Santa Teresa
Carpinchos

Pero el habitante más emblemático de los bañados del Potrerillo es el carpincho, un robusto roedor de hábitos acuáticos, que puede pesar hasta 80 kilos, del cual se estima que la población allí supera los 400 individuos.

Costa arenosa y rocosa

Costa arenosa y rocosa de la Laguna Negra
Costa arenosa y rocosa de la Laguna Negra

Estos ambientes, asociados a la costa de la Laguna Negra, ocupan menos del 1% de la superficie total del Potrerillo. En ellos se desarrollan diversas especies de nuestra fauna silvestre. Entre las aves se destacan las espátulas rosadas, de plumaje de fondo rosado con manchas de color carmín en el pecho, hombros y rabadilla. También son comunes las garzas blancas, cigüeñas y varias especies de patos. Durante el invierno, el Potrerillo recibe la visita de especies migratorias provenientes de latitudes más australes, como chorlitos de collar y de doble collar, a quienes puede verse correteando por la arena en procura de alimento. Además de la playa arenosa, junto a la laguna existe una zona de barrancas y rocas, coronada por bosque nativo. Entre estas barrancas existen cuevas, ocultas por el follaje, en las cuales habitan colonias de vampiros, que se alimentan de sangre de aves y otros mamíferos, en especial del ganado. Entre los afloramientos rocosos de la costa vive la inofensiva culebra de Peñarol, así llamada por presentar los mismos colores que el club de fútbol del mismo nombre (amarillo y negro) en su parte dorsal.

Laguna Negra

Laguna Negra
Laguna Negra

La Laguna Negra es la mayor de las lagunas costeras de Uruguay, con una superficie de 17.500 hectáreas y 7 metros de profundidad. Las tierras que la circundan son ricas en turba. En primavera y verano la turba se seca, la tierra se resquebraja y el polvo que arrastra el viento cubre la superficie de las aguas de la laguna, dándole un color negruzco que dio origen a su nombre. Anteriormente, este espejo de agua recibía el nombre de Laguna de los Difuntos, tomado del cerro ubicado en su ángulo suroeste. Allí, en cuevas ubicadas en sus laderas, se descubrieron algunos esqueletos indígenas y vasijas de barro de los Minuanes.

Monte indígena

Una pequeña porción de la Estación Biológica está ocupada por bosques o montes ribereños, los cuales se desarrollan en las márgenes de los cursos de agua. Se trata de un ambiente de alto valor paisajístico, dado por la diversidad de especies que lo integran. Entre los árboles de mayor porte se destacan tarumanes de aromáticas flores y coronillas de fuertes espinas y más de 300 años de edad. También se encuentran ceibos, cuyas flores rojas semejantes a la cresta de un gallo, son la flor nacional del Uruguay. La palma butiá, de deliciosos frutos (apetecidos no sólo por el ser humano sino también por el zorro de monte) encuentra en los bosques del Potrerillo condiciones muy favorables para su regeneración. Helechos, claveles del aire y numerosas enredaderas, algunas de vistosas flores como el mburucuyá o pasionaria, complementan el atractivo de este ambiente.

El bosque ofrece una variada oferta de refugios -árboles caídos, troncos huecos, grandes raíces, copas de los árboles- y abundante alimento para numerosas especies animales. Este es el hábitat del guazú-birá (el más pequeño de nuestros cérvidos autóctonos), el gato montés, el mano pelada y la comadreja. Entre las aves son muy comunes el juan chiviro, el cardenal azul, y dos “primos-hermanos”: el sabiá y el zorzal.

Pradera

La pradera del Potrerillo es una formación vegetal muy diversa: en tan solo un metro cuadrado se identificaron 17 especies diferentes, entre las que predominan las gramíneas o “pastos”. Siglos de pastoreo de vacunos y ovinos fueron transformando la pradera original del Potrerillo hasta que, en 1994, se retiró el ganado. Esta medida favoreció la recuperación de la pradera y aumentó la oferta de refugios y alimentos para muchas especies de la fauna silvestre.

Ñandúes en Potrerillo de Santa Teresa
Ñandúes

Hoy, hurones, zorrillos, apereás y ñandúes (el ave viviente de mayor tamaño de la fauna sudamericana) conviven en este ambiente, donde también abundan lagartos, mulitas (el menor de nuestros armadillos) y lechucitas.

Durante la primavera, la pradera recibe la visita de aves migratorias como el churrinche, de llamativo color rojo fuego y su pariente, la inconfundible tijereta, quienes arriban desde el Norte de Sudamérica para anidar y criar sus pichones. Es también la época de mayor actividad de abejas y mariposas, atraídas por un sinfín de delicadas y aromáticas flores que salpican de color el verde tapiz de la pradera.

Fuente: PROBIDES



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Atardecer sobre la Laguna Negra
Atardecer sobre la Laguna Negra