Palacio Municipal (Intendencia Departamental de Rocha)

Desde la creación del país (1830), este no se caracterizó por dotar a “la campaña” de una infraestructura edilicia acorde con las necesidades de sus pueblos y villas, en cuanto a sus aspectos administrativos.

Las carencias de recursos, la falta de comunicaciones y las continuas disputas, no ayudaban en ese sentido, y las soluciones se hacían en forma precaria y provisoria a medida que se volvían impostergables.

Luego del proceso de la independencia, el flagelo de la Guerra Grande, acentuó más todavía este panorama, llevando a todo el interior a una situación de total penuria y abandono. Panorama de difícil reversión en el tiempo, los años venideros fueron de enormes sacrificios y carencias.

Recién, cuando apuntaba la década del 70, villas como la de Nuestra Señora de los Remedios de Rocha, comienzan a recibir una población adicional, fundamentalmente de gente inmigrante, que dotan a la sociedad de nuevos bríos.

De todos modos la presencia del Estado, no era realmente palpable, sobre todo en lugares sin autonomía administrativa como lo era la Rocha de entonces.

El proceso vendrá a revertirse paulatinamente con la creación del Departamento. A fines del siglo XIX ya tenemos una fuerte inversión en el sector de la construcción, pero siempre de carácter privado.

La residencia de la familia Demichelli en la calle 25 de agosto, con locales comercial en “los bajos”, y la de José Ma. Llana en la calle 18 de julio, para su residencia personal en “los altos”, y la instalación de su comercio “La Honradez”, son los ejemplos más destacados de ese momento, ambos de similar estilo y concepción.

A manera de ejemplo en el año 1900, existían en la ciudad de Rocha, dentro de su zona principal, 28 casas en construcción, trabajando para ello, 11 constructores, 27 oficiales y 64 peones. A lo que se deben agregar, los carretilleros, personal de canteras, carpinteros, herreros, etc.

Ponemos énfasis en que, hasta entonces el esfuerzo era puramente privado. Fuera de las modestas obras del Hospital de Caridad en 1888, el Estado no había invertido prácticamente nada en infraestructura edilicia, limitándose a ocupar alguna casa particular, bajo la forma de alquiler, para cumplir con las funciones administrativas y de servicio.

“Desde ayer funciona el nuevo edificio para el Hospital en la parte noroeste de la Villa.”. “... 2 salones de 10 mts. cada uno, y cuatro piezas pequeñas para Dirección, Ropería, etc., aljibe y letrina”. (El Nacionalista, 15 de mayo de 1888).

"Se establece que el Sr. José Demichelli, construirá una casa en la esquina de Sierra y San Miguel para uso de una escuela,(salón de clase y tres piezas para el maestro).” “ El Estado se compromete a alquilársela durante cuatro años, a 25 pesos mensuales." "Suplantaría a una esquina de Ramela que hay frente a la cuchillería de Rocca." (La Libertad, 13 de octubre de 1881).

Es precisamente en este año 1900 cuando comienzan a darse algunas circunstancias que traerán algunos cambios en esta situación.

La Administración de Juan Lindolfo Cuestas, emite un Decreto adjudicando a Rocha, la suma de 50.000 pesos en Títulos de Deuda Pública para la realización de una serie de Obras Públicas en el Departamento. A estos efectos, se instala una Comisión Departamental de Obras Públicas, presidida por el Dr. Julian Graña, la cual comienza a analizar los proyectos para las mismas a los efectos de someterlos a la consideración del Superior Gobierno. Posteriormente, se empezarán a considerar los terrenos para los levantamientos de las distintas obras, y proceder a la compra de los mismos.

Estas obras, serán: Edificio para Jefatura y Cárcel Departamental, Palacio Municipal, Edificio para Juzgado Letrado, edificio para Escuela Pública, Torres y Frontispicio para el Templo, Teatro “Escuela Ramirez”, y otros.

La elección de estas obras, proviene de los sucesivos reclamos de los vecinos, efectuadas desde el mismo momento en que se instalan las autoridades del departamento, luego de la creación del mismo. En este sentido, las visitas del Dr. José Pedro Ramírez, en dos oportunidades y la de Ministro de Fomento de Batlle y Ordóñez, Ing. Capurro, sirvieron de interlocutores directos, para la concreción de algunas de ellas.

Una de las primeras obras en encararse es la de la Cárcel, efectuada en 1901, pero dilatada su finalización y habilitación en el tiempo, hacia 1915.

En 1902 comienzan las obras de refacción en la Iglesia.

En lo que respecta al Palacio Municipal, se barajaron desde un primer momento, varias ubicaciones para el mismo, habiendo especial interés, en levantarlo sobre la Plaza Independencia. En ese sentido, en reunión de la Comisión, de marzo de 1900, el Dr. Graña, solicita se considere el terreno de la Sucesión Gabito, ubicado sobre la calle Ramírez.

"Obras Públicas. Hoy debe reunirse la Comisión Especial de Adquisición de Terrenos con el fin de tratar lo que le fue encomendado en la última sesión de la Comisión de Obras Públicas.” “Parece que hay inclinación a adquirir el terreno de la Sucesión Gabito, con frente a la Plaza Independencia, para construir en él, la casa municipal."
“Nos parece ser el lugar local mas apropiado de cuantos pudieran hallarse, y a la vez se dejará en la plaza una tapera menos, como la estética lo requiere." (La Democracia, 15 de marzo de 1900).

Comienza así el proceso de concreción de la obra, con la elaboración del proyecto y el posterior llamado a licitación para su construcción.

Todo comienza en el año 1905 durante la presidencia en la J.E.A., del Dr. Julio Bonnet. En el mes de setiembre de ese año, “ya están los Planos”. La obra avanzará lentamente, y al final del periodo del citado Bonnet, el edificio, "está en los techos". Proseguirá durante el siguiente período en la Presidencia de Eliseo Marzol, y al mismo Marzol, le corresponderá estrenarlo, ya como Intendente, en 1909.

Aún sin terminar comienza la mudanza en ese año:

“...las oficinas de la Intendencia y Junta local han sido trasladadas a su nuevo edificio de la calle Gral. Artigas, frente a los que ocupaban.” (La Revista de Rocha, 14 de marzo de 1909).

Para ello se habilitaron algunos salones, estando el edificio, en general, sin terminar, faltando todos los revoques exteriores.

Cabe destacar que, antes de eso, la Junta Económica Administrativa de Rocha, funcionó en una vieja casona alquilada sobre la calle Sierra (hoy 18 de Julio).

No se conoce ninguna ceremonia inaugural del Palacio, y ello es debido a la expectativa que existía en esos momentos de que se pudiera hacerlo con la presencia del Sr. Presidente del República Dr. Claudio Williman, en su tan comentada, postergada, y al final frustrada visita a nuestra ciudad, en el verano de 1910.

La erección del Palacio Municipal, forma parte del acelerado proceso de mejora edilicia en la ciudad, que se da por esos años, donde el Estado acompaña, a una sociedad económicamente animada, y dispuesta a demostrar sus nuevas posibilidades.

No son pocos los ejemplos en ese sentido. Comenzando por el Hotel Arrarte, en 1908, el Teatro o Coliseo de La Porvenir de 1909, conjuntamente con la residencias  de la Familia Corbo , en 18 de julio y 25 de Mayo, la de la familia Lladó, (actual Inspección de Primaria), la peculiar casa de Eduardo Caballero (actual sede del Mov. De Rocha), la de la familia Baranzano, en 25 de Mayo y Río Branco, la de la familia Manzoni, en la callejuela, por entonces Unión.

Todo este interesante movimiento de 1909, más la llegada de la luz eléctrica, cambiará radicalmente la fisonomía de la ciudad.

El cuadro se completará, cuando aparezca el primer automóvil en 1912, y sus calles se cubran con el especial encanto de sus adoquines sobre 1917.

Y entonces, en estas dos primeras décadas del siglo XX, los rochenses podrán decir, no sin un cierto dejo de orgullo, que ellos también tuvieron su “Belle époque”.

Autor: Néstor Sabattino Dossi, "Rocha: una ciudad para caminar..."



Sobre la derecha, Palacio Municipal (Intendencia Departamental de Rocha)
Sobre la derecha, Palacio Municipal (Intendencia Departamental de Rocha)